«Volver a ver»
"Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña y enderezó mis pasos."
Llevaba varias noches sin dormir. Mis pies me ardían como si fueran dos carbones ardientes. Un pozo profundo de desesperación me estaba consumiendo por dentro. La vida estaba perdiendo su sentido y nada parecía importarme ya. Clamé al Señor: «Dios mío, ayúdame. Sácame de este hoyo profundo». Ese clamor, que rompía el silencio de mis madrugadas, me dejaba exhausto al amanecer, sin esperanzas.
Y pasaron los días. No habían respuestas. Entonces, la luz del Señor fue llegando a mí, como el alba, fragmentando mi oscuridad con su luz. Me arrodillé y oré: «Gracias, Señor, por darme vida, porque ...en tu luz podemos ver la luz» (Ver el Salmo 36:9).
Cristo Jesús se ha vuelto más real en mí. Él ha sacado mi alma de ese pozo de la desesperación. Puedo volver a ver. ¡Aleluya!